Ministerio Roca Fuente De Abundancia
Devocionales Y Comentarios Bíblicos Del Nuevo Testamento
“Jesus y el adulterio y el Divorcio”
Lección 5-4 Mateo 5:27-30; 31-32 (RV60)
Diseñado Por: Adonis Barboza Siervo De Jesucristo
Producido Por: Ministerio (R.F.A)
Para Las Naciones
© 2024 por Adonis Barboza Villar. Reservados todos los derechos. Ninguna parte de este libro puede reproducirse ni utilizarse de ninguna forma ni por ningún medio, electrónico o mecánico, incluidas fotocopias, grabaciones o cualquier sistema de almacenamiento y recuperación de información, sin el permiso por escrito del editor.
Edición 2024 Publicado por: Ministerio (R.F.A) para las naciones.
Bienvenida a los Devocionales y Comentarios Bíblicos del Nuevo Testamento según Mateo
Queridos hermanos y hermanas en Cristo
Es un placer para mí, Con gran alegría y entusiasmo, les damos la más cordial bienvenida a este espacio dedicado a los Devocionales y Comentarios Bíblicos del Nuevo Testamento según el Evangelio de Mateo. Nos encontramos aquí para navegar juntos por las profundas y edificantes enseñanzas que nuestro Señor Jesucristo nos dejó a través de este relato bíblico.
El Evangelio de Mateo es una fuente inagotable de sabiduría, consuelo y dirección espiritual. A lo largo de sus capítulos, encontramos la vida y las enseñanzas de Jesús, el Mesías esperado, quien vino y cumplió las profecías del antiguo testamento y a establecer el reino de Dios sobre la tierra. Su mensaje de amor, perdón y redención resuena hoy con la misma fuerza y relevancia desde hace más de dos mil años.
En nuestra búsqueda de crecer y madurar espiritualmente, es esencial no solo leer, sino meditar y aplicar las Escrituras en nuestras vidas diarias. Por eso, estos devocionales y comentarios están diseñados para ayudarnos a profundizar en la Palabra de Dios, para discernir Su voluntad y para fortalecer nuestra relación personal con Él. No estamos solos en este evento, contamos con la guía y el poder del Espíritu Santo, quien nos enseña y nos permite comprender y vivir la verdad de Dios en nuestras vidas.
Les animamos a que se acerquen a estos devocionales con un corazón abierto y una mente receptiva. Permitan que el Espíritu Santo obre en ustedes, revelando nuevas verdades y fortaleciendo su fe. A través de cada lectura y reflexión, oramos para que sus vidas sean transformadas y alineadas con los propósitos de Dios.
Nuestra esperanza es que este tiempo que pasemos juntos en la Palabra de Dios sea una fuente de bendición, inspiración y renovación espiritual. Que sus corazones se llenen de gozo y sus vidas reflejen el amor de Cristo en todo momento.
Bienvenidos una vez más, y que el Señor les guíe y os bendiga abundantemente en este tiempo de lectura a través del Evangelio de Mateo.
Atentamente:
Adonis Barboza, Siervo de Jesucristo. Y miembro del Ministerio Roca Fuente de Abundancia .
Jesús y el adulterio
Mateo 5:27-30 (RV60)
...²⁷ Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio....²⁸ Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón....²⁹ Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno....³⁰ Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Mateo 5:27-30 (RV60)
Introducción:
¿Qué es el adulterio?
El adulterio se define como la relación sexual voluntaria entre una persona casada y alguien que no es su cónyuge. En términos más amplios, también puede abarcar cualquier forma de infidelidad emocional o sexual dentro del contexto del matrimonio. En la Biblia, el adulterio es visto no solo como una transgresión contra la pareja, sino también como una violación de los mandamientos de Dios. La Ley que Dios le dió a Moisés, en Éxodo 20:14, establece de manera clara: “No cometerás adulterio”, enunciando así la gravedad de esta acción en la vida de los creyentes.
Desde un punto de vista teológico, el adulterio se considera un pecado que atenta contra la fidelidad, que es instituido por Dios como un pacto entre un hombre y una mujer. Este pacto no solo involucra una relación física, sino también una conexión emocional, espiritual y social.
Este tema es parte del Sermón del Monte, una serie de enseñanzas que impartió Jesús a sus discípulos y a la multitud que le seguía. Este sermón es conocido por profundizar en la interpretación de la Ley Mosaica, llevándola más allá de su cumplimiento literal hacia una comprensión más profunda y espiritual
Jesús comienza citando el séptimo mandamiento de la Ley: “No cometerás adulterio” Sin embargo, Jesús no se detiene en la prohibición del acto físico del adulterio. Él profundiza en la raíz del pecado, señalando que el deseo lujurioso en el corazón ya constituye adulterio. Esta enseñanza enfatiza la importancia de la pureza interna y no solo del comportamiento externo a través del acto.
La declaracion de Jesús es aplicable tanto a hombres como a mujeres, este mandamiento protege la condición matrimonial única, de un hombre y una mujer. El matrimonio fue instituido por Dios al inicio en la creación de hombre (Adán) y la mujer (Eva). Génesis 2:24.
Dios bendijo la relación del matrimonio como un medio de llenar la tierra, Génesis 1:28. Examinemos este pasaje:
Un Medio de Enseñanza
V,27-28. “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
“Oísteis que fue dicho”: A través de esta declaracion, Jesús está recordando lo que la multitud y sus discípulos habían escuchado durante generaciones. No está privatizando ni anulando lo que ellos habían aprendido de otros. Sin embargo él está direccionando a un nivel más profundo de entendimiento espiritual y moral, lo que todos resivieron en sus generaciones. Por ejemplo, después de decir “Oísteis que fue dicho”, Jesús a menudo agrega “Pero yo os digo”, ofreciendo una interpretación que enfatiza el espíritu detrás de lo aprendido por medio de la Ley.
“No cometerás adulterio”: Jesús cita el séptimo mandamiento (Exodo.20:14; Deuteronomio.5:18) pero le da una amplia explicación muy diferente a la de los escribas y fariseos (vs.28). A menudo los líderes religiosos, estos partían desde las enseñanzas de (Deuteronomio 24:1) que declara.
“Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa.Deuteronomio 24:1 (RV60).
En ese contexto histórico y cultural, se permitía a un hombre divorciarse de su esposa si no le agradaba por haber encontrado en ella “alguna cosa indecente” o “algo desagradable”.
La razón por la que se estableció esta disposición en la ley era principalmente para proteger los derechos de las mujeres en una sociedad patriarcal donde el hombre tenía un mayor poder y autoridad en la relación matrimonial. La provisión de la carta de divorcio permitía a la mujer abandonada formalmente por su esposo tener evidencia legal de su estado civil, lo que le proporcionaba cierta protección y la posibilidad de casarse nuevamente en el futuro.
Aunque el pasaje menciona la posibilidad del divorcio, es importante tener en cuenta que en el plan de Dios original, el matrimonio fue instituido como una unión unica e indisoluble entre un hombre y una mujer (Génesis 2:24). Jesús mismo enseñó sobre la importancia del matrimonio y la fidelidad conyugal, reafirmando el principio de que “lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre” (Mateo 19:6).
Por lo tanto, aunque esta disposición sobre el divorcio estaba permitida en la antigua ley judía por razones culturales y sociales específicas, el enfoque bíblico ideal es la fidelidad y el compromiso mutuo en el matrimonio, buscando la restauración y la reconciliación en lugar de la separación.
Las generaciones antiguas mantenían en su favor lo dicho en ( Deuteronomio 24:1) pero no aplicaban lo que él mismo Dios declaró a través del profeta Malaquías, está afirmación pronuncia que Dios aborrece el divorcio.
«¡Pues yo odio el divorcio! dice el SEÑOR, Dios de Israel. Divorciarte de tu esposa es abrumarla de crueldad* dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales. Por eso guarda tu corazón; y no le seas infiel a tu esposa». Malaquías 2:16 (NTV)
¿Por qué destruye el adulterio una relación matrimonial?
La confianza es el fundamento sobre el cual se construye una relación marital. El adulterio la destruye de manera irreparable, ya que crea un estigma de desconfianza. La pareja que ha sido traicionada puede experimentar honda decepción, inseguridad y angustia.
Entonces el cometer adulterio es llegar a las puertas de la infidelidad, y la infidelidad conduce al divorcio.
El adulterio puede afectar profundamente a las personas y las relaciones de la siguiente manera:
Heridas emocionales: Las relaciones matrimoniales están diseñadas para ser espacios seguros donde las personas pueden ser vulnerables. La infidelidad provoca un profundo dolor emocional y puede llevar a traumas, ansiedad, depresión y una pérdida del sentido de autoestima.
Conflictos constantes: La recuperación de la infidelidad requiere trabajo arduo y, muchas veces, la relación se ve plagada de discusiones y conflictos. Las diferentes maneras de lidiar con el dolor y la traición pueden crear un ambiente hostil.
Desviación de prioridades: El adulterio a menudo surge de una desconexión emocional entre la pareja. Esta desconexión puede ser consecuencia de la falta de comunicación, la rutina, o la búsqueda de atención y validación en otra persona, lo que desviará los objetivos y prioridades que una pareja se había planteado en su vida juntos.
Efecto en la familia: El adulterio no solo afecta a los cónyuges, sino que sus efectos se amplían a los hijos y a la familia extendida. Los niños pueden sufrir la pérdida de una atmósfera familiar estable y sensible, lo que puede repercutir en su comportamiento y desarrollo emocional.
¿Cómo puede bloquear la relación con Dios?
Pecado y separación: El adulterio es considerado un pecado grave en la Escritura. Al pecar, el ser humano se aleja de Dios, quien es santo y justo. Isaías 59:2 dice: "pero vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír". El adulterio, como una forma de transgresión, crea un obstáculo en la comunión con el Creador, dificultando la oración y el acceso a Su presencia.
Culpabilidad: La carga de la culpabilidad puede ser paralizante. Aquel que comete adulterio puede experimentar una profunda densa culpa que le impida acercarse a Dios en busca de perdón y sanación. Esto puede llevar a una espiral de desesperación donde la persona evita la congregación y cualquier tipo de comunión con la comunidad de fe.
Desviación de los principios bíblicos: Cuando una persona elige un camino de desobediencia, se desconecta de los valores y principios que guían a una vida recta ante los ojos de Dios. Este alejamiento, a menudo debilitado por el deseo carnal, puede llevar a una vida movida por deseos temporales en lugar de la búsqueda del propósito divino.
Condena y juicio: La experiencia de enfrentarse a la actitud condenatoria de otros en la comunidad de fe, así como el propio juicio interno, puede resultar en un aislamiento espiritual. Muchos creyentes que han cometido adulterio se sienten incapaces de asistir a la iglesia o de ser parte activa de la comunidad, lo que agudiza la desconexión con Dios.
Falta de arrepentimiento: La clave de la restauración es el arrepentimiento genuino. Si la persona infiel no se dirige a Dios en busca de perdón y transformación, permanecerá en un estado de rebelión que bloqueará definitivamente su relación con Dios. 1 Juan 1:9 dice que si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.
Nota:
El adulterio es un tema de máxima trascendencia tanto en el ámbito social como espiritual. Destruye las relaciones matrimoniales, trae dolor y desconfianza y puede conectarse con una serie de efectos negativos que impactan no solo a la pareja, sino también a las generaciones futuras. En el ámbito espiritual, el adulterio actúa como un divisor que separa a la persona de su relación con Dios, creando un ciclo de culpa y aislamiento que puede ser devastador.
Sin embargo, la buena noticia es que Dios es un Dios de restauración. A través del arrepentimiento genuino y una búsqueda sincera de reconciliación, es posible restaurar tanto la relación matrimonial como la relación con Dios. A través del perdón y el amor, se pueden reconstruir los cimientos de una unión saludable y fortalecer la propia vida espiritual, llevando a un crecimiento en la fe y en el espíritu.
Es por esta razón, Con las palabras, “Cualquiera que mira a una mujer,” Jesús colocó el origen de la lujuria a los ojos. Esto es verdadero y de acuerdo a la declaración bíblica (como Job 31:1) en su experiencia de la vida job declaró.
“ Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo, pues, había yo de mirar a una virgen? Job 31:1 (RV60)
El siervo de Dios job, su vida era transparente ante el creador, la declaración “Hice pacto con mis ojos” va más allá de las cosas visibles y entendidas en el ser humano. Está frace de job confirma la pureza del pacto en nuestros miembros. Cada uno de nuestros miembros deben ser guardados para no cometer actos impuros, como lo es el adulterio.
La integridad de job, fue de guardarse e inclusive de la codicia, “habia yo de mirar a una virgen”. Job explicó su vida justa, comenzó señalando que protegía sus ojos de miradas lujuriosas en especial a una joven mujer virgen. Esto sugiere correctamente que la capacidad de un hombre para no mirar imágenes lujuriosas es un indicador importante de su rectitud e integridad en guardarse puro ante Dios y su cónyuge.
El pacto con sus ojos representa un compromiso firme de Job para evitar la tentación y la impureza sexual en su vida, reconociendo la importancia de tener una conducta moral y ética íntegra. Al controlar sus pensamientos y miradas, Job busca preservar su pureza de corazón y mantener una vida recta y justa ante los ojos de Dios.
V,29-30. “Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno....Y si tu mano derecha te es ocasión de caer, córtala, y échala de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno. Mateo 5:29-30 (RV60)
En estos versículos, Jesús utiliza un lenguaje extendido para enfatizar la seriedad del pecado y la importancia de la pureza. Sabemos que no debemos interpretar literalmente la instrucción de arrancarse un ojo o cortarse la mano; en vez de eso, Jesús usa este recurso retórico para subrayar la urgencia y gravedad de tomar medidas drásticas para evitar el pecado.
El ojo derecho y la mano derecha. En la cultura de ese tiempo, el ojo derecho y la mano derecha eran considerados particularmente valiosos. El ojo es metafóricamente la ventana del alma y la mano derecha representa fuerza y habilidad. Por lo tanto, Jesús utiliza estas imágenes para mostrar que ningún sacrificio es demasiado grande cuando se trata de mantener la pureza espiritual.
Evitar la ocasión de caer. Jesús nos enseña a ser proactivos y diligentes en remover cualquier cosa en nuestras vidas que pueda llevarnos al pecado. Podría ser cualquier cosa que alimenta pensamientos o deseos impuros, como ciertas formas de entretenimiento, asociaciones o incluso situaciones específicas. La enseñanza de cortar y echar se refiere a eliminar estos obstáculos de manera decisiva.
El infierno (Gehena) del griego (γεένα) “geena” Jesús menciona el infierno, o "Gehena," como una advertencia solemne. La Gehena era un valle a las afuera de Jerusalén usado como un basurero donde el fuego ardía continuamente. En la tradición judía, llegó a simbolizar el lugar de castigo final. Jesús deja claro que el pecado no tratado no solo afecta nuestra vida presente, sino que tiene consecuencias eternas.
Reflexión y Aplicación, Pureza del corazón y mente:
• La enseñanza de Jesús nos llama a una profundidad moral que va más allá de simplemente evitar actos externos de pecado.
• Nos invita a examinar nuestros pensamientos y deseos, y a cultivar una pureza interior que manifiesta el carácter de Dios.
Medidas drásticas contra el pecado:
• El uso literario de exeder por parte de Jesús destaca la necesidad de tomar medidas serias para evitar el pecado. Identificamos y eliminamos proactivamente cualquier cosa que nos lleve a caer, desde hábitos hasta relaciones y situaciones.
Conciencia de consecuencias eternas:
• La mención del infierno nos recuerda la gravedad del pecado y sus consecuencias no solo en esta vida, sino también en la vida eterna. Nos motiva a vivir con una perspectiva eterna, comprendiendo que nuestras elecciones actuales repercuten en nuestra eternidad.
En último término, la enseñanza de Jesús transforma nuestra relación con la ley, guiándonos hacia una vida de integridad y santidad que radique desde lo más profundo de nuestro ser. Así como en el caso de la ira, Jesús nos muestra que la verdadera justicia no se trata solo de acciones externas, sino de una vida transformada por dentro, alineada con la voluntad y el carácter de Dios, viviendo en santidad dentro y fuera del matrimonio.
Jesús y el Divorcio
Mateo 5:31-32 (RV60)
...³¹ También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio....³² Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. Mateo 5:31-32 (RV60)
Introducción:
Jesús abordó el tema del divorcio con claridad y autoridad, desafiando los conceptos de su época y estableciendo un estándar de fidelidad y compromiso en las relaciones matrimoniales. En medio de las tensiones y disputas sobre el tema, refleja la enseñanza radical sobre el divorcio y la fidelidad conyugal, trascendiendo las normas culturales y legales de su tiempo. Jesús no solo reafirmó la santidad y la indisolubilidad (insoluble, sólido,durable) del matrimonio, sino que también resaltó la importancia de la pureza de corazón y la integridad en las relaciones humanas.
En esta enseñanza, Jesús presenta un estándar elevado de amor, perdón y compromiso, llamando a sus seguidores a reflejar la gracia y la fidelidad de Dios en sus vidas y relaciones. Al explorar el tema “Jesús y el divorcio”, nos sumergimos en las profundidades de la enseñanza de Cristo sobre el amor y la restauración. A través de sus palabras, las personas son desafiadas a examinar sus actitudes y acciones en las relaciones matrimoniales, a buscar la reconciliación y la pureza en medio de las dificultades, y a vivir de acuerdo con los principios del Reino de Dios en todo momento. ¡Que esta enseñanza nos inspire a seguir el ejemplo de Jesús en nuestro caminar diario y a buscar la plenitud de vida que Él siempre nos ofrece!
Profundizamos el tema:
V,31. “También fue dicho: Cualquiera que repudie a su mujer, dele carta de divorcio.”
Aquí Jesús cita una práctica reconocida en la Ley mosaica, específicamente en el Deuteronomio 24:1-4, donde se permite el divorcio mediante la entrega de una carta formal. En la sociedad judía de aquel tiempo, esta carta tenía como objetivo proporcionar una medida de protección y dignidad para la mujer, que de otra manera podría haber sido dejada en una situación vulnerable. Leemos los siguientes versículos.
“...¹ Cuando alguno tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella alguna cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despedirá de su casa....² Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre...³ Pero si la aborreciere este último, y le escribiere carta de divorcio, y se la entregare en su mano, y la despidiere de su casa; o si hubiere muerto el postrer hombre que la tomó por mujer,...⁴ no podrá su primer marido, que la despidió, volverla a tomar para que sea su mujer, después que fue envilecida; porque es abominación delante de Jehová, y no has de pervertir la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad. Deuteronomio 24:1-4 (RV60)
Sin embargo, con el tiempo, la práctica del divorcio se había vuelto más permisiva, llegando al punto donde algunos hombres repudiaban a sus esposas por motivos triviales. Los rabinos de la época discutían respecto a las razones válidas para el divorcio, con interpretaciones que iban desde la infidelidad hasta causas menos serias como ser una mala cocinera o tal vez poco aseadora, no encontrarla en casa entre otros.
Esta práctica del repudió a las mujeres en tiempos antiguos por cualquier razón, aún sin haber fornicación o adulterio. Permitía la toma de la carta en mano como una muestra de separación y de ser libre.
Aquí se establece una regulación sobre el matrimonio y el divorcio en la cultura hebrea antigua. Para comprenderlo mejor, es importante analizar el contexto y los elementos involucrados:
Contexto Cultural e Histórico
Situación en la Antigua Israel: El Antiguo Testamento fue revelado a un pueblo en un contexto cultural en el que las normas sobre el matrimonio y el divorcio eran fundamentales. En la sociedad israelita, el matrimonio era visto como un pacto sagrado, pero también existían situaciones de tensión en las relaciones conyugales.
Los problemas en las relaciones eran condensadas por el producto del hombre que había permitido el tomar varias mujeres en su relación conyugal, desde la antigüedad las relaciones dejaron de ser como desde el principio. (Lamec Génesis 4:19; - hasta - Salomón 1 Reyes 11:3)
La Ley de Moisés: La ley mosaica tenía como propósito guiar al pueblo de Israel en su vida diaria y en su relación con Dios. Las regulaciones sobre el divorcio se presentan para evitar abusos y proporcionar un marco legal.
Interpretaciones Variadas: Existen diversas interpretaciones respecto a lo que significaba “alguna cosa indecente”, lo que ha sido objeto de abundante debate. Algunos eruditos sugieren que se refiere a un comportamiento inmoral, mientras que otros lo interpretan de forma más amplia. Comúnmente mantener varias mujeres en un mismo hogar, da la existencia de problemas y provocaciones de parte de las mismas. El celo, la envidia y el aprecio de atención a una más que a las demás, provocará conflictos internos. Véase la historia de Raquel y lea mujeres de Jacob (Genesis 29-30:1-24).
Elementos del Pasaje
La Acción de Divorcio: El primer aspecto a notar es que el divorcio, aunque permitido, requiere un procedimiento formal. El hombre debe escribir una carta que legitime la separación. Esto lo diferencia de prácticas más arbitrarias de otras culturas. Cada detalle era expuesto y caso del motivo especificado, por lo cual permitía al hombre exponer sus cualidades en defecto, más no permitía que la mujer expresará palabra alguna, pues desde la antigüedad solo el hombre podía tomar elección y decisión.
La Carta de Divorcio: Este documento es crucial, ya que garantiza a la mujer que no es solo un abandono caprichoso, sino una separación reconocida legalmente. Este requisito proporcionaba a la mujer cierta protección y estatus, considerando que en muchas culturas de la época las mujeres eran vulnerables y dependientes.
La Despedida: Al despedir a la mujer, se habla de una ruptura formal de la relación, lo que implica que la persona ya no tiene derechos sobre ella y que ella, a su vez, queda libre para volver a casarse bajo las normas establecidas.
Los Intenciones de Dios para el Matrimonio: Aunque el divorcio es una provisión, la Escritura enfatiza que el propósito original de Dios para el matrimonio es la unidad y la permanencia. En el Nuevo Testamento, Jesús reitera que el divorcio fue permitido a causa de la dureza del corazón humano y que no era el ideal de Dios (Mateo 19:8-9)
Compasión y Justicia: La regulación del divorcio en la ley muestra una preocupación por la dignidad de las mujeres y la necesidad de justicia. Proporcionar un medio formal para el divorcio busca proteger los derechos de la mujer y mitigar las consecuencias del fracaso del matrimonio.
La Dimensión Espiritual de la Relación: El pasaje también nos recuerda la importancia de las relaciones interpersonales delante de Dios. El matrimonio es una imagen de la relación que Cristo tiene con Su iglesia, y el divorcio, aunque a menudo inevitable en situaciones de pecado, debe ser abordado con respeto y sensibilidad a la voz de Dios.
La Escritura nos guía hacia una mayor reflexión sobre el significado del matrimonio, la importancia de la reconciliación, y cómo ministrar de manera efectiva a aquellos que enfrentan el dolor de una separación. Debemos aplicar estos principios en nuestras vidas, esforzándonos por vivir de acuerdo al propósito de Dios para nuestras relaciones.
V,32. “Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación, hace que ella adultere; y el que se casa con la repudiada, comete adulterio.”
Jesús ofrece una perspectiva que restringe significativamente las razones válidas para el divorcio. Él enseña que el divorcio solo es admisible en caso de “fornicación” del griego (πορνεία) “porneía” significa “prostitucion” que es un término amplio que abarca diversas formas de inmoralidad sexual, incluyendo el adulterio (μοιχεία) “moicheía”.
Cuando personas optan por el matrimonio, nunca deberían mantener en sus mentes, el divorcio como una opción para resolver sus problemas y conflictos en el hogar o como pareja. como una forma de escapar de una relación que aparentemente está quizás con heridas.
En estos versículos, Jesús también está atacando a los que a propósito quebrantan el contrato matrimonial, y se divorcian para satisfacer sus deseos lujuriosos contrayendo matrimonio con otra persona. En este caso se aplica del griego (πορνεύω) “pornévo” significa “Fornicar’ este último proviene cuando la acción del acto es producto del corazón y las determinación de los pensamientos. Jesús declaró con respeto a lo que contamina y concluye que es producto del corazón. (Mateo 15:19; Marcos 7:21)
La superposición es que las personas divorciadas se casan de nuevo, si el divorcio no fue por inmoralidad sexual, cualquier nuevo casamiento es en realidad adulterio. Por qué Dios no reconoce el divorcio aunque sea por repudió. (Lucas 16:18)
...¹⁸ Todo el que repudia a su mujer, y se casa con otra, adultera; y el que se casa con la repudiada del marido, adultera. Lucas 16:18 (RV60)
Es decir si el divorcio carecía de razones legitimas, Pero Lucas presenta un registro abreviado a las enseñanzas de Jesús sobre el divorcio, y se limita a recalcar el asunto principal. La descripción más completa. Aunque se separe y se case de nuevo “adultera”.
• para las parejas en conflictos el apóstol Pablo guiado por el espíritu Santo declaró lo siguiente:
...¹⁰ Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;...¹¹ y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. 1 Corintios 7:10-1 (RV60)
Él apóstol pablo se refiere a las instrucciones que ofrece a los cristianos que están casados y enfrentan dificultades en su relación:
• Primero, Pablo menciona que “la mujer no se separe del marido”, indicando que la esposa no debe buscar separarse de su esposo. Esto podría estar refiriéndose a la importancia del compromiso y la fidelidad en el matrimonio, y a la idea de que el vínculo marital es sagrado y no debe romperse fácilmente.
• En caso de que la mujer decida separarse, Pablo aconseja “quedarse sin casar” o bien, buscar la reconciliación con su marido. Esta recomendación sugiere que la separación no debería ser tomada a la ligera y que se deben agotar los esfuerzos para restaurar la relación matrimonial, antes de tomar decisiones.
• Por otro lado, Pablo también instruye que “el marido no abandone a su mujer”, enfatizando la importancia de que el esposo no deje a su esposa. Esta exhortación resalta la responsabilidad del esposo de cuidar y mantener su matrimonio, y de no abandonar a su pareja en tiempos de dificultad y menos cuando ocurren problemas.
Lo que Pablo mandaba a los creyentes en Corinto, Jesús lo había dejado en claro durante su ministerio terrenal en (Mateo 19:5-6).
...⁵ y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne?...⁶ Así que no son ya más dos, sino una sola carne; por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. Mateo 19:5-6 (RV60)
Jesús está citando el relato en Génesis (2:24) donde se establece que el hombre dejará a sus padres para unirse a su mujer, y los dos se convertirán en una sola carne.(un cuerpo). Esta unión íntima y profunda entre un hombre y una mujer en el matrimonio es considerada, creada por Dios.
Al afirmar que los esposos son una sola carne, Jesús está destacando la unidad y la conexión espiritual, emocional y física que debe existir en el matrimonio. Esta unión indica compromiso, fidelidad en la relación conyugal.
Finalmente, Jesús advierte que lo que Dios ha unido en el matrimonio no debe ser separado por el hombre. Con esta declaración, Jesús está reafirmando la veracidad del matrimonio como un vínculo de Dios que no debe ser quebrantado fácilmente, por que otros asi lo quieran determinar.
Este mismo Dios que creo el matrimonio, es el mismo que esta en desacuerdo con que se destruya. El profeta Malaquías anuncia y declara el desprestigio (deshonra) que han cometido no solo a sus esposas, sino también a Dios. Observemos el siguiente pasaje:
...¹³ Esta es otra cosa que hacen: cubren el altar de Dios con lágrimas; lloran y gimen porque él no presta atención a sus ofrendas ni las acepta con agrado...¹⁴ Claman: «¿Por qué el SEÑOR no acepta mi adoración?». ¡Les diré por qué! Porque el SEÑOR fue testigo de los votos que tú y tu esposa hicieron cuando eran jóvenes. Pero tú le has sido infiel, aunque ella siguió siendo tu compañera fiel, la esposa con la que hiciste tus votos matrimoniales...¹⁵ ¿No te hizo uno el SEÑOR con tu esposa? En cuerpo y espíritu ustedes son de él. ¿Y qué es lo que él quiere? De esa unión quiere hijos que vivan para Dios. Por eso, guarda tu corazón y permanece fiel a la esposa de tu juventud....¹⁶ «¡Pues yo odio el divorcio! —dice el SEÑOR, Dios de Israel—. Divorciarte de tu esposa es abrumarla de crueldad —dice el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales—. Por eso guarda tu corazón; y no le seas infiel a tu esposa». Malaquías 2:13-16 (NTV)
Este es un pronunciamiento del profeta Malaquías sobre la infidelidad y el divorcio. A menudo cundo desviamos nuestro corazón de los propósitos de Dios, hacemos de ello a nuestro parecer.
La lujuria y el deseo de la carne ha priorizado a través del pecado, el apartarse de los estatutos que nuestro Dios, que ha establecido en ser el mayor testigo entre nosotros. Solo Dios puede determinar en nuestras vidas la conducta de las acciones si estamos conectados en su verdad, por medio del espíritu.
Vamos a profundizar en varios aspectos clave de este contexto que nos ayuda a entender su mensaje teológico dentro del contexto del crecimiento y la madurez espiritual.
Contexto Histórico
El libro de Malaquías fue escrito en un período posterior al exilio babilónico, cuando los exiliados habían regresado a Jerusalén y habían comenzado a reconstruir su vida comunitaria, tanto en términos políticos como espirituales. Sin embargo, la comunidad se encontraba enfrentando un dilema (tomar decisiones bueno ó malo) espiritual y moral, en el que la infidelidad, tanto en los votos matrimoniales como en su relación con Dios, era una realidad.
Este pasaje se produce en un contexto de desilusión en el pueblo de Israel, donde las prácticas del culto se habían vuelto superficiales y desvinculadas de una verdadera lealtad a Dios y el mantenerse con pureza.
Análisis de los textos.
(vs,13) “Cubriendo con lágrimas de llanto y Clamor, una apariencia de los Adoradores":
El lamento de los israelitas sobre la aparente falta de aceptación de sus ofrendas y adoración por parte del SEÑOR. Aquí, se establece un principio espiritual fundamental:
• Dios no se complace en rituales externos cuando en el corazón hay infidelidad. Este principio subraya la importancia de la integridad y la sinceridad en nuestra adoración. La falta de compatibilidad entre la adoración externa y el estado del corazón puede llevar a una desconexión con Dios.
• La necesidad ante la respuesta negada por parte de Dios hacia los Adoradores, desataba la angustia por la aceptación. El profeta les declaró la negativa en no revivir la ofrenda, pese al cubrimiento con lágrimas, llanto y Clamor.
(vs,14) “Dios, Testigo de los Votos"
• Dios es presentado como testigo de los votos matrimoniales, lo que fundamenta la seriedad del compromiso realizado entre la pareja. Esto no solo señala la importancia del pacto matrimonial, sino que también refleja cómo las promesas hechas ante Dios son consagradas. La infidelidad en esta relación es entendida como un desprecio a los votos declarados, por lo tanto, a Dios mismo.
• Él profeta Malaquías está reprimiendo a los hombres de Israel por su infidelidad hacia sus esposas. Al decir "La mujer de tu juventud" se refiere a la esposa que se tomó en su juventud, con quien se formó un compromiso y un pacto matrimonial. Malaquías indica que esta mujer no solo es una compañera de vida, sino también la receptora de un pacto, que ha sido testificado ante Dios.
• La deslealtad mencionada está describiendo la traición o el quebrantamiento de este pacto matrimonial, lo cual es una grave ofensa no solo hacia la esposa, sino también hacia Dios, quien fue testigo. El llamado aquí es a la fidelidad y al cumplimiento de las promesas hechas dentro del matrimonio, reconociendo la importancia y la santidad de esta unión.
(vs,15) “La Unificación del Matrimonio"
• El pasaje indica que el SEÑOR ha hecho uno al marido y a la esposa. Esto nos lleva a considerar el significado profundo de la unión matrimonial. En el ámbito espiritual, el matrimonio no solo es una alianza emocional y física, sino un pacto verdadero donde el cuerpo y el espíritu de ambos se unen bajo el propósito de servir a Dios y cultivar una familia que le honre. De este modo, el enfoque se dirige no solo hacia la fidelidad conyugal, sino hacia la cría de "hijos que vivan para Dios".
(vs,16) “La Desdicha del Divorcio"
• El profeta Malaquías transmite un mensaje claro de Dios sobre la importancia de la fidelidad en el matrimonio. "Repudio" se refiere al acto de divorciar o rechazar a la esposa. Dios expresa su aborrecimiento hacia el repudio, destacando que el divorcio y la deslealtad en el matrimonio van en contra de su voluntad y diseño para la relación matrimonial.
• La segunda parte de la frase, "al que cubre de iniquidad su vestido", sugiere que aquellos que actúan de manera injusta o malvada en sus relaciones están manchando su propio carácter y vida. Dios, como el Señor de los ejércitos, advierte sobre las consecuencias de tales acciones.
• Dios expresa su aversión (rechazo) al divorcio, señalando que es una forma de “abrumar a la esposa con crueldad.” Aquí se muestra el corazón de Dios que anhela relaciones sanas y reconciliadoras entre los seres humanos. La violencia y crueldad inherentes al acto de divorciarse no solo afectan a las parejas, sino que también impactan a los hijos y la comunidad en general. El divorcio, en este sentido, es una intersección de infidelidad, deslealtad y egoísmo que no refleja el carácter de Dios.
Lo referente Espiritual:
1. La Seriedad del Compromiso
Lo primero que podemos extraer de esta enseñanza es la seriedad de los compromisos que hacemos ante Dios. Nuestro compromiso con nuestras parejas no se limita a lo emocional y físico, sino que tiene implicaciones espirituales profundas. Las decisiones que tomamos en nuestras relaciones afectan nuestra relación con Dios.
2. La Adoración Auténtica.
Este pasaje nos desafía a reflexionar sobre nuestras prácticas de adoración. Es fundamental que nuestras acciones y nuestra adoración sean coherentes con nuestra vida interior. Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad (Juan 4:24). No podemos esperar que nuestra adoración sea aceptada si hay áreas de desobediencia en nuestra vida.
3. Responsabilidad hacia Otros.
El exhorto a “guardar tu corazón” (NTV) implica también una responsabilidad hacia otros. El mundo actual presenta muchas tentaciones que pueden conducir a la infidelidad; sin embargo, el llamado de Dios es a mantenernos fieles y a cuidar nuestras relaciones. Esta fidelidad debe extenderse a todas nuestras relaciones, no solo la matrimonial.
4. La Búsqueda de la Restauración.
Dios es un Dios de restauración. Para aquellos que han estado en relaciones rotas, hay esperanza mediante el arrepentimiento y la reconciliación. Aunque el pasaje muestra la seriedad de la infidelidad, no debe ser un motivo de desánimo, sino una invitación a buscar la redención y la sanación en Cristo, quien puede restaurar no solo relaciones humanas, sino también nuestra relación con el Padre.
Nota: Malaquías encierra un profundo mensaje sobre la importancia de la fidelidad, no solo en el contexto matrimonial, sino también en la relación con Dios. A medida que buscamos crecer y madurar espiritualmente, es fundamental que examinemos nuestra adoración, nuestras relaciones y nuestro compromiso con Dios y los demás. La fidelidad a nuestros votos y los caminos del SEÑOR deben ser la brújula que guía nuestras vidas. Así, en nuestra jornada de fe, podremos ser luces en este mundo, reflejando el amor y la verdad de Dios a todos los que nos rodean.
Un Análisis Profundo final.
1. Restricción del Divorcio. Jesús establece que el divorcio no debería ser una opción salvo en casos serios de infidelidad. Esta postura busca restaurar la santidad y la seriedad del vínculo matrimonial. El matrimonio es presentado como un pacto sagrado e indisoluble que no debe ser disuelto por cualquier razones.
2. Consecuencias del Divorcio No Justificado.: Jesús afirma que divorciar a la esposa por motivos distintos a la inmoralidad sexual pone a la mujer en una situación en que, al volver a casarse, tanto ella como su nuevo esposo serían considerados adulteros. (Lucas 16:18) Este punto también es una crítica a las prácticas permisivas de su tiempo, que trivializaban el matrimonio y permitían el divorcio con facilidad.
3. Protección de los Vulnerables:
La enseñanza de Jesús también implícitamente apoya la dignidad y el bienestar de las mujeres, que en muchas culturas, incluyendo la judía del primer siglo, podrían ser desfavorecidas por prácticas de divorcio permisivas. Asegura que las mujeres no sean dejadas en situaciones vulnerables o deshonradas injustamente.
Las palabras de Jesús nos llaman a una profunda reflexión sobre nuestras propias vidas y relaciones.Es una invitación a arrepentirnos de actitudes permisivas que pongan en riesgo la santidad del matrimonio y a buscar siempre la restauración y reconciliación.
“La paz de cristo sea con todos y abunde más y más su voluntad, para que su espíritu Santo nos guíe y enseñe en toda verdad. Para la gloria, de Dios el padre. Amén”
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